a forest of trees

Un proyecto de Pronatura Península de Yucatán, A.C. (PPY), con el apoyo de PPD-MÉXICO Programa de Pequeñas Donaciones del FMAM. Hecho mediante el sistema de Áreas Destinadas Voluntariamente a la Conservación (ADVC), cuyo objetivo es “Fortalecer las iniciativas de conservación y el trabajo existente de monitoreo y protección en las Áreas Destinadas Voluntarias a la Conservación (ADVC) en la Península de Yucatán".

Fortalecimiento a la conservación en la Península de Yucatán

a small bird perched on a branch in a forest

Logros del proyecto

1. Fortalecimiento del trabajo comunitario para la conservación

El proyecto logró avances en el fortalecimiento de la conservación voluntaria mediante un enfoque participativo, comunitario y territorialmente contextualizado, consolidando capacidades locales y sentando bases sólidas para la sostenibilidad de las Áreas Destinadas Voluntariamente a la Conservación (ADVC) en el municipio de Tizimín, Yucatán.

2. Consolidación de alianzas comunitarias para la conservación

Se fortaleció la relación de colaboración con los ejidos N.C.P.A. Santa María y N.C.P.A. Tesoco Nuevo, comunidades con una trayectoria comprobada en acciones de manejo sustentable y conservación. A partir de procesos informativos y de diálogo directo, ambos ejidos reafirmaron su interés en participar activamente en esquemas de conservación voluntaria, posicionándose como actores centrales en la toma de decisiones sobre el uso y manejo de su territorio.

3. Identificación de necesidades y fortalecimiento de la gobernanza local

El análisis de necesidades, basado en encuestas, talleres y revisión bibliográfica, permitió identificar retos específicos relacionados con la gobernanza, la gestión territorial y la participación comunitaria.

4. Avances concretos hacia la certificación de nuevas ADVC

Se identificaron áreas de uso común en ambos ejidos con alto potencial para su certificación como ADVC. Se reactivaron procesos iniciados antes de la pandemia, avanzando en la recopilación y actualización de documentación legal, la certificación de actas ejidales ante el RAN y el ingreso de solicitudes ante la CONANP. Estos avances reflejan un compromiso comunitario sostenido con la conservación de sus territorios.

5. Planeación territorial participativa y manejo sustentable

Mediante talleres de cartografía participativa y procesos de validación en asamblea, las comunidades definieron de manera consensuada la zonificación y subzonificación de sus territorios, integrando criterios de conservación, producción y uso tradicional. Este ejercicio fortaleció la apropiación comunitaria del manejo del territorio y permitió alinear las prácticas locales con los lineamientos técnicos de la CONANP y la LGEEPA.

6. Recuperación y fortalecimiento de instrumentos comunitarios de conservación

Se logró la rehabilitación administrativa y técnica de la UMA del ejido N.C.P.A. Santa María, mediante un proceso participativo que incluyó asambleas, regularización de informes ante la SEMARNAT y el nombramiento consensuado de responsables. Este logro representa un paso clave para el aprovechamiento sustentable de la biodiversidad local y el fortalecimiento de capacidades comunitarias para su manejo.

7. Fortalecimiento de capacidades técnicas y herramientas de evaluación

Se avanzó en la adaptación y validación de herramientas de evaluación de la efectividad del manejo (METT) y en el diseño de estándares diferenciados (técnico y comunitario), reconociendo la importancia de integrar el conocimiento local y la percepción comunitaria en la evaluación de las ADVC. Este proceso contribuye a una gestión más justa, comprensible y apropiada por las comunidades.

a plant growing out of a rock in a forest

Mapa de Ubicación de una de las Áreas a certificar - N.C.P.A. Santa María, Municipio Tizimín, Yucatán

Mapa de Ubicación de una de las Áreas a certificar - N.C.P.A. Tesoco Nuevo, Municipio Tizimín, Yucatán

a lush green forest filled with lots of trees

Conclusion

En conjunto, los logros del proyecto demuestran con claridad que la conservación es significativamente más efectiva y sostenible cuando se fundamenta en lo comunitario, reconociendo a los miembros de la comunidad como protagonistas esenciales en el cuidado del territorio.

El fortalecimiento de la gobernanza local, la planeación participativa, la recuperación de instrumentos de manejo y el avance hacia la certificación de ADVC consolidan un modelo de conservación voluntaria que integra con éxito beneficios ambientales, sociales y culturales, y que establece bases sólidas para la permanencia y escalabilidad de las acciones de conservación en la región.